domingo, 24 de abril de 2011

Resucitar Abril, en versión 2.0




María Isabel Soldevila
maria.soldevila@listindiario.com

Convergen hoy una celebración para el mundo cristiano, la resurrección, y una conmemoración para los constitucionalistas de la revolución de Abril de 1965. En ambos casos seres extraordinarios -guardando distancias geográficas, temporales y de fe- se enfrentaron con circunstancias monumentales: en ambos casos la muerte. Abril fue para muchos una gran frustración. Una de esas historias en las que pierden los buenos y triunfa la corrupción, el capital despiadado y la autocensura, algunos de los males mencionados en el sermón de las Siete Palabras el pasado viernes santo. Para otros, Abril sigue siendo esperanza y optimismo por el poder que llega a alcanzar un pueblo unido. Parece un poema que justo este año, cuando resurge con fuerza un movimiento ciudadano que exige derechos y rendición de cuentas, a veces bajo sombrillas amarillas y a veces haciendo viacrucis o usando las nuevas tecnologías, coincidan el domingo de resurrección y los 46 años de la gesta de Abril. No me cabe duda de que eso significa que tenemos una oportunidad de revivir las ilusiones que por cuatro décadas han sido sepultadas por el clientelismo, la baja calidad de la educación, la pobreza extrema de recursos y de espíritu, el desempeño penoso de nuestras instituciones y nuestros representanters. Hoy tenemos la oportunidad de revivir Abril, pero en versión 2.0: un combate que se hace más allá de las balas y que se pelea con acceso a la información, que es el poder del siglo XXI. Un abril que renace movilizado en los ojos veinteañeros que creen y exigen un mejor país. Confío en esta resurrección de la esperanza, porque no vale la pena vivir si no se cree en ese mundo mejor en el que las Siete Palabras se quedan mudas. Porque como decía Benedetti, para eso sirve la utopía, para caminar.