lunes, 18 de enero de 2010

ESPEJOS BLANCOS PARA CARAS NEGRAS

















1. La heroica virtud

Al vertiginoso ritmo de la industria del fin de siglo, el Vaticano está produciendo santos. En los últimos veinte años el papa Juan Pablo II beatificó a más de 900 virtuosos y canonizó a casi 300.
A la cabeza de la lista de espera, favorito entre los candidatos a la santidad, figura el esclavo negro Pierre Toussaint. Se asegura que el Papa no demorará en colocarle la aureola, «por mérito de su heroica virtud».
Pierre Toussaint se llamaba igual que Toussaint Louverture, su contemporáneo, que también fue negro, esclavo y haitiano. Pero ésta es una imagen invertida en el espejo: mientras Toussaint Louverture encabezaba la guerra por la libertad de los esclavos de Haití, contra el ejército de Napoleón Bonaparte, el bueno de Pierre Toussaint practicaba la abnegación de la servidumbre. Lamiendo hasta el fin de sus días los pies de su propietaria blanca, él ejerció «la heroica virtud» de la sumisión: para ejemplo de todos los negros del mundo, nació esclavo y esclavo murió, en olor de santidad, feliz de haber hecho el bien sin mirar a quién. Además de la obediencia perpetua, y de los numerosos sacrificios que hizo por el bienestar de su ama, se le atribuyen otros milagros.

2. El santo de la escoba

San Martín de Porres fue el primer cristiano de piel oscura admitido en el blanquísimo santoral de la Iglesia católica. Murió en la ciudad de Lima, hace tres siglos y medio, con una piedra por almohada y una calavera al lado. Había sido donado al convento de los frailes dominicos. Por ser hijo de negra esclava, nunca llegó a sacerdote, pero se destacó en las tareas de limpieza. Abrazando con amor la escoba, barría todo; después, afeitaba a los curas y atendía a los enfermos; y pasaba las noches arrodillado en oración.
Aunque estaba especializado en el sector servicios, San Martín de Porres también sabía hacer milagros, y tantos hacía que el obispo tuvo que prohibírselos. En sus raros momentos libres, aprovechaba para azotarse la espalda, y mientras se arrancaba sangre se gritaba a sí mismo: «¡Perro vil!». Pasó toda la vida pidiendo perdón por su sangre impura. La santidad lo recompensó en la muerte.

3. La piel mala

A principios del siglo XVI, en los primeros años de la conquista europea, el racismo se impuso en las islas del mar Caribe. Coartada y salvoconducto de la aventura colonial, el desprecio racista se realizaba plenamente cuando se convertía en el autodesprecio de los despreciados. Muchos indígenas se rebelaron y muchos se suicidaron, por negarse al trabajo esclavo, ahorcándose o bebiendo veneno: pero otros se resignaron a otra forma de suicidio, el suicidio del alma, y aceptaron mirarse a sí mismos con los ojos del amo.
Para convertirse en blancas damas de Castilla, algunas mujeres indias y negras se untaban el cuerpo entero con un ungüento hecho de raíces de un arbusto llamado guao. La pasta de guao quemaba la piel y la limpiaba, según se decía, del color malo. Un sacrificio en vano: al cabo de los alaridos de dolor y de las llagas y las ampollas, las indias y las negras seguían siendo indias y negras.
Siglos después, en nuestros días, la industria de los cosméticos ofrece mejores productos. En la ciudad de Freetown, en la costa occidental del Africa, un periodista explica: «Aclarándose la piel, las mujeres tienen mejores posibilidades de pescar un marido rico». Freetown es la capital de Sierra Leona: según los datos oficiales, del Sierra Leone Pharmaceutical Board, el país importa legalmente 26 variedades de cremas blanqueadoras. Otras 150 entran de contrabando.

4. El pelo malo

La revista estadounidense Ebony, de lujosa impresión y amplia circulación, se propone celebrar los triunfos de la raza negra en los negocios, la política, la carrera militar, los espectáculos, la moda y los deportes. Según palabras de su fundador, Ebony «quiere promover los símbolos del éxito en la comunidad negra de Estados Unidos, con el lema: Yo también puedo triunfar».
La revista publica pocas fotos de hombres. En cambio, hay numerosas fotografías de mujeres: leyendo la edición de abril de este año, conté 182. De esas 182 mujeres negras, sólo doce tenían rizos africanos, y 170 lucían pelo lacio. La derrota del pelo crespo —«el pelo malo», como tantas veces he escuchado decir— era obra de la peluquería o milagro de las pócimas. Los productos alisadores del pelo ocupaban la mayor parte del espacio de publicidad en esa edición. Había avisos a toda página de cremas o líquidos ofrecidos por Optimum Care, Soft and Beautiful, Dark and Lovely, Alternatives, Frizz Free, TCB Health-Sense, New Age Beauty, Isoplus, CPR Motions y Raveen. Me impresionó advertir que uno de los remedios contra el cabello africano se llama, precisamente, African Pride (orgullo africano) y, según promete, «plancha y suaviza como ninguno».

5. Una herencia pesada

«Parece negro», o «parece indio», son insultos frecuentes en América Latina; y «parece blanco» es un frecuente homenaje. La mezcla con sangre negra o india «atrasa la raza»; la mezcla con sangre blanca «mejora la especie». La llamada democracia racial se reduce, en los hechos, a una pirámide social: la cúspide es blanca, o se cree blanca: y la base tiene color oscuro.
Desde la revolución en adelante, Cuba es el país latinoamericano que más ha hecho contra el racismo. Hasta sus enemigos lo reconocen; y a veces lo reconocen lamentándolo. Han quedado definitivamente atrás los tiempos en que los negros no podían bañarse en las playas privadas («porque tiñen el agua»).
Pero todavía los negros cubanos abundan en las cárceles y brillan por su ausencia en las telenovelas, como no sea para representar papeles de esclavos o criados. Una encuesta, publicada en diciembre del 98 por la revista colombiana América negra, revela que los prejuicios racistas sobreviven en la sociedad cubana, a pesar de estos 40 años de cambio y progreso, y los prejuicios sobreviven sobre todo entre sus propias víctimas: en Santa Clara, tres de cada diez negros jóvenes consideran que los negros son menos inteligentes que los blancos; y en La Habana, cuatro de cada diez negros de todas las edades creen que ellos son intelectualmente inferiores. «Los negros han sido siempre poco dados al estudio», dice un negro.
Tres siglos y medio de esclavitud son una herencia pesada y porfiada.

Eduardo Galeano

HAITI : LA MALDICION BLANCA












Este artículo de Eduardo Galeano fue publicado en abril de 2004 en varios periódicos latinoamericanos. Su conmovedor relato de la historia de Haiti duele aún más en estos días en que el mundo decidió volver a mirar al país más pobre del hemisferio. Como dice Galeano al final, Haití "aún espera las manos de su gente", por las manos de todos aquellos que tengan conciencia y corazón.



El primer día de este año [2004], la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.

Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.
Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.
Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.
Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.
De la maldición blanca, no se habló.
La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
–¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
–El anterior.
–Pues, que se restablezca.
Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.
Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.
A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.
En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.
En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.
La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.
Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.
Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.
Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.
En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.
Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

Eduardo Galeano

4 de abril del 2004


viernes, 15 de enero de 2010

Radiografía desoladora de Haiti


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Haití tiene algo más de 9 millones de habitantes.

- Más de la mitad de la población es rural. El 95% son negros, y el resto, mulatos y blancos.

- Las lenguas oficiales son el francés y el creole. Casi la mitad de la población de más de 15 años (el 47,1%) es analfabeta.

- El PBI nominal anual ronda los 7.000 millones de dólares. Corregido por lo que se denomina "paridad de poder adquisitivo", el PBI anual per cápita es el más bajo de América Latina (el siguiente es Nicaragua), y sólo supera a países de Africa y a Nepal.

- Las remesas (enviadas por haitianos residentes en el exterior, mayoritariamente en Nueva York y Miami), representan el 40% del PBI.


- Haití es uno de los países con peor distribución del ingreso en todo el mundo. El 10% más pobre sólo recibe el 0,7%, mientras que el 10% más rico se lleva el 47,7%.

- El 80% de la población sobrevive por debajo de la línea de pobreza. Con un "ingreso" de menos de un dólar diario.

- Casi el 75% de las casas (de madera y lata) no tienen saneamiento.

- Menos del 40% de la población tiene acceso al agua potable.

- No existe servicio de recolección de basura.

- El 80% de la población está desempleada. El salario promedio no supera los 50 dólares mensuales.

-La tasa de mortalidad infantil es del 59,7 por mil nacidos vivos, la más alta de América y sólo superada por países africanos y algunos asiáticos.

- Sólo el 24% de los partos son atendidos por personal médico calificado.


- La expectativa de vida cayó de 52,6 años (2002), para 49,1 años (2005) . Es la más baja de América Latina y sólo superior a algunos países de Africa, Bangladesh, Laos y Afganistán.

- Con aproximadamente 120.000 infectados de VIH (el 2,2% de la población), es uno de los países con más problemas por el Sida.

- El país cuenta con apenas 108.000 líneas de telefonía fija.

jueves, 14 de enero de 2010

Terremotos: Software Evitaría Caída de Torres en R.D































Por el Ing. Hiddekel Morrison

El lamentable terremoto de magnitud 7 en la Escala Richter que impactó el pasado Martes a nuestros hermanos del vecino país de Haití, debe servirnos de referencia para tomar las medidas que eviten que la gran mayoría de las torres y edificaciones de la ciudad de Santo Domingo se vean destruidas ante un fenómeno de esa naturaleza, pues gracias al avance de la computación existe un software o programa de computadoras donde los que construyen en nuestro país pueden simular cualquier tipo de terremoto o situación del suelo y el software le indicará los elementos estructurales a corregir y cómo llevar a cabo el diseño. Ese software se llama ETABS con el que se han diseñado las más importantes obras civiles de los últimos años como la recién inaugurada Torre Burj Dubai con 828 metros de altura (la más alta del mundo), revisión del puente Golden Gate, entre otros grandes proyectos. Pues de no hacerlo, según me explicaba mi primo Nelson Morrison, quien es Ingeniero Civil especializado en estructuras en Europa y es el que representa en toda Latinoamérica el Software ETABS, en nuestro país un evento de esa magnitud generaría una devastación sin precedentes. Es por ello que recomendamos se utilicen este tipo de recursos tecnológicos y hagamos evaluaciones de todas esas grandes edificaciones, hasta del Palacio Nacional que fue construido hace ya 63 años. Para más información pueden contactar a la firma Morrison Ingenieros al (809)534-1799 o visitar el portal www.morrisoningenieros.com

Fuente: http://hiddekelmorrison.blogspot.com/

AYUDA URGENTE PARA HAITI



PARA QUIEN DESEE APORTAR O PROMOVER ALGUN TIPO DE AYUDA A HAITI,

AQUI VAN ALGUNAS INFORMACIONES PERTINENTES, APROBADA POR CRUZ ROJA INT:

DONDE:

- Centro Jesuista Bono, Santo Domingo

- Centro Jesuista Alberto Hurtado, Santo Domingo

- Centro Bellarmino, Santiago

- CEFASA, Santiago

- Solidaridad Fronteriza, Dajabon

QUE:

- Alimentos:

- Habichuelas en lata

- Salchichas en lata

- Sardinas en lata

- Atún en lata

- Leche tetrapack

- Jugos tetrapack

- Otra comida no perecedera

Medicamentos

- Suero rehidratación oral

- Gasa y algodón

- Analgesicos

- Cabrestillos

- Vendaje

- Toxoide tetanico

- Ganma globulina antitetanica humana

- Antibioticos

- Antisepticos

- Toallas sanitarias

NO ENVIAR ROPAS POR AHORA!!!!!!!!

OTROS DATOS

- Cuenta Centro Bono Banco Popular 7345108795

- Telefono “ “ 809-682-4448

- 809-688-1646

- Centro Hurtado 809-535-2977

- Bellarminio 809-582-6998

- CEFASA 809-736-8272

- Solidaridad Fronteriza 809-579-8993


Direccion electronica ‘direccion@bono.org..do`

‘p.mella@bono.org.do’

SOLIDARIDAD CON HAITI











El terremoto de 7 grados que sacudió este martes Haití, especialmente la ciudad de Puerto Príncipe, despertó una cadena de solidaridad en toda Iberoamérica, que se mostró consternada en bloque ante la magnitud de la tragedia.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se mostró "muy preocupado" por la situación vivida en Haití y por los daños que hayan podido sufrir los efectivos brasileños que participan en la fuerza de paz de la ONU (MINUSTAH). El ministro de Defensa Nelson Jobim pidió al contingente de Brasil que ponga "todo el esfuerzo posible para reducir el sufrimiento de la población local".

En la misma línea, el presidente mexicano, Felipe Calderón, transmitió su solidaridad en nombre de todo su país y ofreció la voluntad de su Gobierno para ayudar a Haití. La oficina de la Presidencia explicó que el mandatario "ha dado instrucciones a la Secretaría de Relaciones Exteriores para que establezca los contactos necesarios que permitan conocer con detalle las necesidades del Gobierno de Haití".

El Gobierno de Colombia también expresó su solidaridad con el pueblo haitiano y anunció que atenderá en cuanto sea preciso la llamada de alerta que llegue desde Haití, para lo cual ya se han movilizado a la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación, el Ministerio de Defensa y la Dirección General de Riesgo del Ministerio del Interior.

El Ejecutivo argentino anunció a través de su cancillería el inicio de los contactos con las autoridades del empobrecido país caribeño y el envío de la ayuda necesaria "en la medida en que sea solicitada por la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas".

Por su parte, el Gobierno de Panamá activó todos los mecanismos de cooperación con el "hermano país" de Haití y, a través de un comunicado del Ministerio de Exteriores, explicó que se ha puesto a disposición de la ONU "toda la infraestructura que requieran". El presidente panameño, Ricardo Martinelli, envío sus condolencias a las víctimas y mostró los "deseos de recuperación a todas las personas afectadas".

El jefe de Estado de Nicaragua, Daniel Ortega, manifestó su consternación por lo sucedido en el país más pobre del continente y reveló su intención de enviar brigadas para contribuir a las tareas de recuperación. "Nosotros sabemos lo que es un terremoto y los efectos que provoca", afirmó, durante la firma de un acuerdo de con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, había anunciado en nombre de su Gobierno del envío de 50 expertos en desastres a la zona más afectada. El presidente Hugo Chávez "nos ha comunicado que expresemos (...) nuestro dolor y toda nuestra solidaridad al pueblo de Haití y a todos los familiares de las víctimas", indicó.

Las autoridades de República Dominicana, uno de los países afectados por el seísmo ocurrido este martes, anunció poco después de confirmarse la ausencia de daños en su territorio que un avión de sus Fuerzas Aéreas viajaría esta misma noche al país vecino cargado perros rastreadores y el material necesario para colaborar en las tareas de rescate.

Fuente: (EUROPA PRESS)

domingo, 10 de enero de 2010

UN DIA COMO HOY NACIO EL MOVIMIENTO 14 DE JUNIO

























Escrito por: ÁNGELA PEÑA (a.pena@hoy.com.do)

Decálogo. Será instaurado en la República Dominicana un gobierno Revolucionario que establezca una sociedad equitativa, igualitaria, libre, instituya una socialización en democracia y constituya un verdadero Estado de Derecho

Son sobrevivientes del grupo de aguerridos luchadores antitrujillistas que hace medio siglo celebraron en Laguna Salada el histórico encuentro en el que, entre otras decisiones, se adoptó el nombre de “Movimiento Revolucionario 14 de Junio” para aunar las organizaciones clandestinas de la resistencia contra el régimen.

Antes de ese memorable 10 de enero de 1960, Luis Rafael Gómez Pérez, Julio Miguel Escoto Santana y José Ramón Leandro Guzmán se movilizaban en células que tenían el objetivo común de conspirar para acabar con la tiranía de Rafael Trujillo.

Luis pertenecía al Frente Cívico Revolucionario, activo desde los años 50, del que eran miembros, además, Federico Henríquez Gratereaux, Luis Escobar, Antonio Avelino, Octavio Amiama Castro, Abel Rodríguez del Orbe, Darío Solano y Tirso Mejía Ricart.

“En 1959 se produjo el intercambio con Manolo, una suerte de coordinación de los del Cibao con los de la Capital. Luego se desarrollaron trabajos en el Este y el Sur”, cuenta Gómez.

Julio, que desde la Universidad actuaba conjuntamente con José Escuder Ramírez, “Pimpín” Marte Marión y Felo Flores, habló con Manolo en 1959, en Santiago, anunciándole éste que le visitarían de parte de “Mario (su seudónimo) y le pidió que escogiera el sobrenombre que sería su contraseña. “Eliardo, serie 23”, respondió. Por eso, el entonces joven abogado guardó silencio cuando le visitó Frixo Messina, que aunque perseguía sus mismos objetivos oposicionistas, no pronunció la consigna acordada. Fue Rafael Faxas Canto (Pipe) quien posteriormente le llevó el encargo. Ya Escoto había logrado para su causa la incorporación de René del Risco Bermúdez, Radhamés Rodríguez Gómez, José Manuel Jiménez, Fello Santini y otros.

Leandro provenía de familias que le inculcaron repudio a la satrapía, sentimiento que se acrecentó al unirse con la familia Mirabal Reyes. Casado con María Teresa Mirabal, a los seis días del triunfo de la revolución cubana asumió junto a su compañera y a los esposos Manolo Tavárez y Minerva Mirabal, “el compromiso de organizar la resistencia interna para enfrentar a Trujillo y tumbar su gobierno”. El ingeniero se hizo cargo de los desafectos de San Francisco de Macorís, entre los que estaban Abel Fernández, Luis Antonio Álvarez Pereyra y de Santiago Carlos Aurelio Grisanty. Después se trasladaría a la Capital, donde incorporaría a Freddy y Carlos Sully Bonnelly y Juanchy Moliné.

Recuerdan también a Francisco Aníbal González, que se manifestaba dentro de un grupo en el que estaban los seminaristas “De la Guardia”, “Monchín” y “Papilín” y los sacerdotes Daniel Cruz y Nicolás de Jesús López Rodríguez, de la Acción Clérico Cultural. “Antes del 10 de enero, ya el 14 de Junio tenía una estructura”, expresan.

“Ahí es cuando el movimiento comienza a crecer, muchos eran de Juventud Democrática. Después del genocidio contra los expedicionarios de 1959, la juventud se enerva, se hace más rebelde, alcanzamos toda la geografía nacional”. Entonces programan una Asamblea para constituir el Comité Ejecutivo.

El nueve de enero, delegados de diferentes provincias viajaron a Conuco para una reunión secreta disfrazada de sancocho social en la residencia de Pedro González y Patria Mirabal. Para disimular, Abel Fernández puso música y voz con su guitarra y este trío de resolutos sobrevivientes de la persecución y las torturas rememoran que los presentes hicieron coro a la canción “Preciosa”, de Salvador Sturla. Lejos estaban de suponer que la euforia culminaría en aflicción y tormento por la delación de un infiltrado.

14 de Junio

Luis nació en Guayacanes el 21 de junio de 1933. Julio procede del ingenio Angelina, de San Pedro de Macorís, donde vio la luz por primera vez el uno de junio de 1930, y Leandro vino al mundo en San Francisco de Macorís, el 13 de marzo de 1932. Sobrepasan los 70 años y, sin embargo, recuerdan con precisión pormenores de aquella reunión histórica “en una caseta de madera techada de zinc”, en la finca arrocera de Carlos Bogaert, en el municipio Laguna Salada, a la que asistieron, además, Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), Rafael Miguel Enrique Antonio Faxas Canto (Pipe), Carlos Aurelio Grisanty García (Cayeyo), Abel Enrique Fernández Simó, Minerva Mirabal de Tavárez, Carlos Conrado Bogaert Domínguez (Charles), Ramón Antonio Rodríguez Cruz (Rodrigote), Germán Antonio Silverio (El guardia) y los otros que aún viven: Efraim Dotel Recio (Gurún), hoy domiciliado en Barahona, y los esposos Luis Antonio Álvarez Pereyra y Dulce María Tejeda de Álvarez, residentes en Estados Unidos.

Manolo dispuso que Julio Escoto y Luis Gómez, abogados, tomaran nota de lo tratado. Se acordó que pusieran a buen resguardo sus apuntes para que en momento oportuno los transcribiera un notario público, y cuando existieran las condiciones se depositaran copias certificadas en el Archivo General de la Nación y la Academia Dominicana de la Historia. Fue el año pasado cuando se entregó a esas instituciones la versión final tras casi diez lustros de revisiones.

Recitan de memoria el decálogo de esa histórica junta, la asignación del nombre propuesto por Minerva y secundada por Dulce: “A partir de hoy, 10 de enero de 1960, el movimiento celular que de manera clandestina se ha estado organizando a nivel nacional, adoptará el nombre de Movimiento Revolucionario 14 de Junio, en merecida recordación al día y mes de 1959 en que se produjo por Constanza el desembarco aéreo de la expedición armada procedente de Cuba...”

Relatan la composición de la agrupación que quedó presidida por Tavárez Justo y la juramentación. Aclaran que esa reunión fundacional no se celebró en Mao, como se repite. “Mao queda del otro lado del río Yaque y Laguna Salada del lado norte. Ahora, tanto Mao como Laguna Salada son parte de Valverde”. Se guardó un minuto de silencio por los caídos, regresaron a sus localidades “con refulgente entusiasmo, esperanzados en la victoria, sin sospechar que al día siguiente detendrían en Dajabón al compañero Marcos Pérez Collado y que el Movimiento Revolucionario 14 de Junio había sido develado”.

A 50 años del nacimiento de ese Comité Central, los tres destacan la unidad a pesar de la diversidad ideológica. “El punto 2 del Decálogo resume el horizonte ideológico del 14 de Junio. Es una clarinada enorme para el instante que vive hoy la República”.

Planteaba “asumir el compromiso de que, una vez liquidado el despotismo, será instaurado en la República Dominicana un gobierno Revolucionario que establezca una sociedad equitativa, igualitaria y libre, instituya una socialización en democracia y constituya un verdadero Estado de Derecho, estable, eficiente y eficaz, que arranque de raíz las retardatarias e injustas estructuras que han servido de base a la tiranía de Trujillo y devuelva al poder civil todas sus prerrogativas para que cada dominicano reivindique como legítimos y alcanzables los principios establecidos en su ideario por el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte”.

Estos tres revolucionarios, reconocidos como reservas de dignidad, aún se mantienen activos en el trabajo. Escoto y Leandro han recogido sus memorias, Gómez es autor de cinco libros, pero de otras materias. Confiesan: “De cada punto del Decálogo del 14 de Junio, hemos hecho lo que la vida nos ha permitido”.

Fuente : Periodico Hoy, 10/01/10